Verdinales. Acuñan la sonoridad de las palabras hechas con el verde del prado (que conserva la humedad del terreno en un medio reseco, agrietado e infértil) y el eco cristalino del acontecer. Ellos juegan con la porosidad de la tierra, insospechada para los impávidos terrones, que han rechazado absorber la vida de esa impalpable humedad que cosquillea, ignorada, bajo ellos.
Sólo los verdinales muestran, entonces, el verdear de la vida que la desertificación reinante ha resignado expandiendo su muda extensión. Los verdinales son, ante todo, resistencia activa contra la banalidad reinante, la crueldad y la infantilización que los rodea. Están lanzados para quien desee tomar sol en ellos, abierto al diálogo, con su propia sombra en el paisaje colectivo, del mucho «verde» que nos afecta sin que podamos ubicar, exactamente, su lugar.
Última presentación
16 de noviembre de 2022:
Vínculos que enferman
María del Mar Martín y Andrea Segura presentan el libro de Josep Maria Blasco. En el Espacio Psicoanalítico de Barcelona.